—Probablemente fue justo aquí, anoche, después de que Sía cayó al agua. Salté y busqué durante mucho tiempo, pero no la encontré —dijo Luna, incapaz de evitar cubrirse los labios con las manos, conteniendo sus sollozos.
—Envíen un equipo a bucear —Felipe hizo un gesto con la mano, indicando que dos policías de élite se acercaran.
—Señor Muñoz, he enviado un equipo de rescate acuático profesional que llegará pronto. Realizarán una búsqueda y rescate profesional. Primero buscaremos en la orilla; v