Luna llegó a la oficina de Leandro.
—El señor Muñoz te está esperando adentro —Yael la aguardaba en la puerta y la saludó.
—¿Qué quiere? —Luna se acercó a Yael y preguntó en voz baja.
—El señor Muñoz llegó esta mañana de mal humor. Ten cuidado al tratar con él —Yael sacudió la cabeza, solo para advertirla.
—Bueno —Luna respondió, algo confundida.
En ese momento, la puerta de la oficina se abrió de golpe.
—¿Qué están haciendo ustedes dos? —Leandro apareció en la entrada con el rostro sombrío.
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