En ese momento, la mente de Luna comenzó a trazar un plan de escape.
Para poder irse sin problemas, primero necesitaba suficiente dinero. Originalmente, había pensado en hacer algunos proyectos financieros rápidos, utilizando un poco de apalancamiento para reunir rápidamente el dinero que necesitaba. Pero ahora era Leandro quien le estaba pagando. Esto complicaba las cosas; después de varios proyectos, al menos pasarían unos meses. No podía esperar.
Antes de que él se casara con Celia, debía lle