Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire de Elogsui soplaba con esa mezcla de sal y tierra antigua que siempre me había dado paz, pero hoy se sentía pesado. En cuanto el coche se detuvo frente a la casa familiar, la guerra de nervios que había comenzado en el hospital de Atenas alcanzó su punto de ebullición.
Keelen fue el primero en bajar, ignorando por completo la mirada asesina de mi padre. Rodeó el







