(NARRADO POR KEELEN)
El trayecto de regreso desde el aeropuerto fue un descenso a los infiernos. El silencio en mi coche era ensordecedor, roto solo por el rítmico golpeteo de la lluvia contra el techo. Sentía el peso de la mirada de Artemises y la derrota de Draco grabadas en mi nuca, pero lo que más me pesaba era el vacío en el asiento del copiloto. El lugar donde ella se sentaba, donde desafiaba mi autoridad con una sola mirada, ahora estaba ocupado por nada más que aire frío.
Nadie me diri