Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire en el despacho de Nikos se sentía viciado, cargado de una electricidad estática que hacía que el vello de mis brazos se erizara. Tenía a Eira detrás de mí, sentía su respiración agitada rozando mi espalda, y cada instinto de protección que poseo estaba gritando que sacara a Nikos de su propio despacho a través de la ventana. Mis p







