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Un beso seguro, profundo, que no dejaba lugar a dudas. Ella no lo rechazó. No retrocedió. Sus labios se encontraron con los de él en medio de una sala atónita, bajo la mirada de más de cien personas.
Un jadeo colectivo cruzó el salón.
Isabel palideció. Lucy dejó caer su copa. Asher sintió que el corazón se le detenía en el pecho.
Dorian se apartó con calma, sin soltarla. Pasó su brazo por la espalda de Rose con una posesión tranquila, y solo entonces dirigió su mirada helada hacia los presentes