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—Por cierto… con su identidad actual, ¿cómo logró entrar? ¿Es tan sencillo para la familia Rockwell enviar una carta de invitación? —preguntó Cristina, con voz alta y tono de burla, dejando caer su servilleta sobre la mesa.
—Justo ahora, el guardia de seguridad la vio salir de un auto elegante y no revisó su carta de invitación. ¡Creo que fue engañado! —añadió Sebastián, inflando el pecho como si hubiera descubierto un crimen—. Se coló porque quería mezclarse con algunas personas ricas y atract