El grito de Sasha quebró el silencio.
—¡Es falso! ¡Todo es mentira! Esa perra de Claire está tendiendo una trampa.
Intentó agarrar a Tony, pero él la lanzó violentamente al suelo, dejándola hecha un desastre.
Tony miraba fijamente la pantalla. Los ojos que minutos antes brillaban de ternura ahora ardían en una oscura furia.
—Claire... —forzó mi nombre con una voz cargada de angustia.
Al siguiente segundo, salió corriendo de la iglesia como un loco. Atrás quedaba una boda convertida en espectácul