La complexión del desconocido era muy parecida a la de Guillermo, y también llevaba un abrigo negro.
Pero si se miraba con atención, el estilo de la prenda no era idéntico y el tipo tenía facciones ordinarias, nada que ver con la apariencia de Guillermo.
El desconocido se quedó pasmado al recibir de forma tan abrupta una caja enorme de condones. Alternaba la mirada entre el regalo inesperado y Miranda, con una expresión de total desconcierto, aunque en el fondo sentía una pizca de emoción, como