”¿Cambio Radical?”
Después de colgar el teléfono, Miranda se quedó en blanco por un instante.
“¿Estaba diciendo que ella era apta para ir al rincón más alejado y sin conexión, para matar puercos, sembrar cosechas y arrear ganado, como parte de una especie de reeducación en la vida rural del nuevo milenio?”
“¿Es siquiera humano? ¿Cómo se atreve a decir algo así?”
—¡Por haber gastado dos pesos mugrosos, no tiene por qué ser tan cruel!
—¡Por qué no va él a "cambiar"!
Tan enojada, Miranda se devoró