Sonriéndole a una estrellita de tres pesos de la que nunca había oído hablar.
“¿Así de tierno y atento era con otras mujeres? ¿Acaso en la cama les diría que su esposa era solo un florero aburrido?”
Sentía que la cabeza le iba a estallar.
El impacto de ver las imágenes era completamente diferente al de solo oír la noticia.
Después había un video de ellos pasando ocho horas juntos en el departamento de Brenda. No tuvo el valor de abrirlo. La mano con la que sostenía el celular le temblaba tanto