—¿No se puede decir la verdad? Ni siquiera está aquí, ¿para qué tanta lambisconería? ¿No será que solo te le arrimas porque tiene dinero? Ya que estamos, ¿por qué no le pides que te presente a un ricachón para que te cases y vivas como reina? Sería tan fácil… Qué más da si te ponen el cuerno, ¿no? Por dinero, una es capaz de sacrificar cualquier cosa.
Mónica hablaba con saña, y su expresión era desagradable.
Bianca golpeó el teclado con fuerza, en una señal de que estaba a punto de abalanzarse