Mario
Despierta, águila, tienes cuentas que rendirme.
Me giro hacia Sibelle para preguntarle qué ha pasado. La abrazo contra mí, luego verifico que esté bien y que no esté herida.
- ¿Cómo llegó aquí antes que nosotros? ¿Qué sucedió?
- No podré responder a todas tus preguntas por el momento, ocupémonos de él, debemos evacuarlo. Cuando despierte, él mismo nos explicará todo.
Lo evacuamos hacia la clínica para que reciba atención rápidamente.
- Limpien todo este desorden, pero traigan el cuerpo de