Mundo ficciónIniciar sesiónLo vi apoyado contra la cómoda, los músculos tensos bajo la tela de su camisa, sus nudillos blanqueando contra la madera. El rostro pálido, contraído en una mueca de dolor, La mano clavada en la sien.
—Leo… amor, ¿qué pasa? —mi voz salió rota.
Tomé su brazo y lo guie hasta la cama. Se sentó en el borde, encorvado, los dedos hundidos en el cabello. Me arrodill&ea







