SHEILA.
Me desperté en un hospital, esto de salir lastimada siempre se estaba volviendo muy cotidiano en mi vida diaria.
Parpadeé lentamente adaptando mis ojos al brillo penetrante que se filtraba en ellos, al abrirlos me alegré mucho de ver ese rostro tan conocido para mí, aunque sentía dolor en todo mi cuerpo, pude articular palabra.
- Matt –
Dije, mi boca y garganta estaba tan seca, logro ajustar la luz en mis ojos completamente y lo miro claramente.
Si es él, es Matteo, mi corazón desbarbad