Un hombre muy guapo se encontraba ahora en ciudad de México, las propiedades donde se encuentra la máxima producción está en un su pico y deben ser supervisadas por el mismo jefe.
- Espero que hoy esté solucionado el problema. De lo contrario, volaran cabezas –
Dijo el guapo hombre al gerente encargado y su secretaria.
La susodicha no dejaba de hacerle ojitos, mientras que los ojos de este hombre lo único que expresaban eran una frialdad increíble que humeaban y hacían temblar a cualquiera que