Esta vez, sin embargo, lo que me molestó fue escuchar cómo se refirieron a la posibilidad de que Nataly tuviera interés en alguien mayor, cuando yo misma estaba tan atraída por un hombre que me llevaba muchos años más.
—No puedo creer que aún no te hayas cambiado de ropa. —Me murmuró John, echándose la mochila al hombro cuando estuvo listo.
—No tienen que esperarme —dije, sabiendo ya que ni siquiera esperarían que se los pidiese.
—Si insistes… —Jess se encogió de hombros y tiró de John en direc