Asintió, mirando rápidamente la composición del medicamento, y me sorprendí cuando, en lugar de mirar a Ares, me miró a mí.
—¿Tienes idea de la causa de la fiebre? ¿Se quejó de dolor de garganta o algo así?
Negué, tímida. —Sólo dijo que tenía un pequeño dolor de cabeza antes de irse a dormir, pero… también dijo que tiene fiebre a menudo, así que pensé que era mejor venir al médico…
—¿Con cuánta frecuencia? —Repitió Oscar, en desacuerdo. —¿Y solo ahora esta cabeza hueca dice algo?
—Probablemente