Apoyó los codos en las rodillas y se cubrió el rostro con las manos — Lían… — Susurró con voz quebrada.
Cerró los ojos y la imagen apareció clara: Aquel bebé de apenas dos meses, su llanto en las madrugadas, el calor de tenerlo en brazos… y al mismo tiempo, la decisión ruin que lo había marcado todo. Recordó cuando eligió marcharse, cuando dejó a Korina sola por perseguir una carrera que nunca despegó, cuando buscó en otra mujer lo que ya tenía en casa.
Un nudo le apretó la garganta — Perdí a