Para la tarde del día siguiente estaba cargada de tensión cuando Marvin llegó con Andrea al despacho de Korina. Andrea, nerviosa, sostenía una carpeta con bocetos arrugados de tanto abrir y cerrar.
— Korina, tenemos un problema enorme — Dijo Marvin, entrando sin rodeos — El salón donde Andrea haría la pasarela y la sesión de fotos se inundó. Todo se arruinó, luces, alfombra, incluso los reservados para la prensa —
Andrea bajó la mirada, su voz apenas un hilo — Si cancelamos, pierdo a los patrocinadores. Es mi primera gran oportunidad, y se acabó antes de empezar —
Korina los escuchó en silencio, sus dedos jugueteando con una taza de café. De pronto, se incorporó con esa mezcla de serenidad y autoridad que había aprendido a manejar.
— No — Dijo firme — Esto no se cancela —
Andrea y Marvin se miraron confundidos.
— El casino tiene un salón de eventos amplio y elegante. Más que suficiente para una pasarela. Y para las fotos… el Penthouse tiene una vista privilegiada de la ciudad, ju