— ¿Y crees que eso significa que me regalen las cosas? — Replicó ella, cruzando los brazos — No vine a esta universidad para que me traten diferente. Vine porque quiero ganarme cada logro con mi esfuerzo. No soy tu protegida aquí, soy una estudiante como cualquiera —
Darío la observó unos segundos en silencio. Después se levantó y caminó hacia ella, imponiéndose con su porte, pero sin dureza — Eres mi esposa, Korina. No puedo evitar querer cuidarte en cada lugar donde estés —
— Y yo no quiero q