Korina lo analizo y si ha visto que primero advierte antes de actuar y se le quedó mirando sería — ¿Estaremos seguros? —
— Sí, te lo aseguro —
Don Darío le dio un beso al verla que se asustó y aún que no lo juzgo e incluso se quedó a su lado, no podía permitir lo que sucedió — Acuéstate en la cama y ya regreso —
— Mi ropa está en mi habitación —
— En mi ropero hay ropa para usted, ya regreso —
Korina no podía creerlo, una vez más demostraba lo calculador y su caprichosa manera de ser, siempre e