Lo colocó alrededor de su cuello, rozando su piel con sus dedos — Este dije es tuyo, Korina — Su voz grave resonó con emoción contenida — Lo pensé desde aquel día que lo puso en el bolsillo de mi saco… cuando entraste en mi espacio privado por primera vez—
Korina bajó la mirada hacia el collar, sus manos temblaban al acariciar el dije — ¿Te acuerdas de eso? — Preguntó, con un hilo de voz.
Darío inclinó su frente hasta rozar la de ella — Desde ese momento supe que ibas a marcarme — Sus ojos se