Freddy, en un arranque impulsivo, se inclinó y le robó un beso. Korina reaccionó de inmediato: Lo apartó bruscamente y, frente a todos los presentes, le dio una cachetada.
— Te dije que no me interesa — Guardó sus cosas con rapidez y salió indignada, caminando hacia la parada de buses.
Freddy, avergonzado, corrió detrás de ella. Pero antes de alcanzarla, dos hombres se interpusieron en su camino.
— Escucha bien — Dijo uno, sujetándolo por el cuello de la camisa — Vuelves a besar a mi prometid