Miguel lo miró de reojo, con sarcasmo — La vida da vueltas. Esta es nuestra oportunidad de acabar con Darío de una vez. Tú tienes tus cuentas pendientes con Korina y yo con él. Juntos podemos destruirlo, no puedes dejar que ese hombre se crea el padre del niño y ella dejándolo pensar eso... Una alianza contigo hará que logremos muchas cosas, piénsalo joven o serás más que recuerdos olvidados y su niño engañado de por vida, pensando que aquel hombre es su padre —
Antonio apretó los puños al escuchar el nombre de Korina — Cuenta conmigo. No voy a dejar que ese niño crezca creyendo que otro es su padre, eso jamás, Korina deberá ubicarse y esa niño sabrá quien soy en su vida y es mi hijo, en el corre mi sangre —
Miguel sonrió satisfecho, mientras el auto desaparecía en la oscuridad de la carretera, necesitaba esa alianza y no dejaría que Don Darío este en contra de todos sus planes, no podía permitir que logrará sus objetivos.
Por su parte, Korina estaba en el estudio de la mansión, con