En casa del abuelo Dorth
Despierto después de un largo y reconfortante sueño. No puedo creer que haya dormido tanto; ignoro cuánto tiempo estuve “descansando”. Me resulta extraño ese letargo tan prolongado.
Aclaro la vista y, al intentar levantarme, me sorprende no encontrar a Liyeth. ¿Dónde estará? No conoce a nadie y aún está herida. No sé adónde pudo haber ido... ¿Será que fue a buscar a Jaik?
De pronto escucho una voz de trueno. Es el Altísimo.
—¿Dorth, sabes en dónde está Liyeth? —E