Capítulo 8
Quité mi mano del agarre de Alfa Martín y caminé directo a la habitación, protestando en silencio.

La habitación daba al océano: por la ventana se extendía una vista hermosa del mar.

Alfa Martín vino detrás de mí y rodeó suavemente mi cintura con los brazos.

—Simona —susurró, su aliento rozando mi oído—. Recuerdo que amas el mar. Reservé esta habitación solo para ti. Apenas abras los ojos, verás el profundo océano azul.

Toda mi espalda se tensó. Ese dolor amargo en mi pecho resurgió y me domin
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App