Damian POV
La llegada de Kael no fue solo un alivio, fue un cambio de paradigma. Un instante estábamos al borde de la aniquilación, y al siguiente, el sonido de su cuerno de guerra y el rugido de su ejército eran la música más dulce que jamás había oído.
—¡Aguantad! ¡El Rey está con nosotros! —rugí a mis hombres, mi voz ronca por el humo y el esfuerzo.
La moral de los guerreros de Colmillo Negro, que había estado por los suelos, se disparó. El cansancio desapareció, reemplazado por una nueva y