Alejandro POV:
—¿QUÉ HAS DICHO?
La voz que salió de mi garganta fue un rugido, un trueno de pura furia Lycan que hizo temblar los cristales de mi estudio y provocó que el joven mensajero de Colmillo Negro cayera de rodillas, pálido como un fantasma. El pergamino que me había entregado cayó de mis dedos entumecidos, flotando hasta el suelo.
Mi hermana, en coma.
Mi sobrino, desaparecido.
Secuestrado por la prometida del Alfa.
No. No. No se lo había llevado "la prometida del Alfa".
Se lo había ll