Mundo ficciónIniciar sesiónEl aliento de Leia se mezcló con el de Caleb cuando jadeante dejó de besar sus labios, el ojiazul le había arrancado el vestido y se había deshecho de su propia camisa, los senos desnudos de la cobriza chocaban suave y excitantemente en el sudado pecho del rubio al subir y bajar sobre él, al continuar en medio de ese acto carnal, en el que no habían dejado de tocarse, besarse y verse a los ojos.
Las manos fuertes del rubio se apre







