Valeria permaneció sentada en la primera fila incluso cuando las luces ya comenzaban a apagarse y el público se dispersaba entre aplausos diluidos. Las personas felicitaban a las modelos, comentaban el desfile, se hacían fotos… pero ella seguía allí, inmóvil, fingiendo escuchar a Bianca y Rebeca cuando, en realidad, no era capaz de procesar nada.
Solo oía una frase. Solo una.
“Tu amiga Helena anda muy… ocupada en el cuarto de las escobas. Con tu marido.”
Catalina se había marchado hacía apen