Mundo ficciónIniciar sesiónValeria seguía paralizada.
El agua aún caía en gotas gruesas desde la mano que Sofía había usado para arrastrarla, pero su hermana ya estaba fuera de la piscina, temblando en el borde con el vestido pegado al cuerpo, fingiendo una fragilidad que a muchos les despertó instinto protector.







