Malik escuchó el grito desde el otro extremo de la boutique.
Su expresión cambió de inmediato.
Sin perder un segundo, corrió entre los exhibidores de ropa hasta llegar al lugar donde varias personas comenzaban a reunirse alrededor de la escena.
Lo primero que vio fue a Miran sentada en el suelo, con los ojos llenos de lágrimas y una mano apoyada sobre su muñeca, como si se hubiera lastimado al caer.
Frente a ella permanecía Inaya, completamente inmóvil.
Su respiración era agitada y sus ojos refl