Phillip dio un paso más hacia él.
La distancia entre ambos desapareció casi por completo, dejando solo un espacio mínimo cargado de tensión. El silencio de la calle nocturna parecía haberse espesado, como si el aire también estuviera esperando lo que iba a suceder.
—Tiene que ver con Elise —dijo Phillip, esta vez sin suavizar nada—. Porque la estás rompiendo… y porque yo la quiero.
Aníbal no reaccionó de inmediato.
Solo lo miró.
Pero su expresión cambió lentamente. Primero fue sorpresa leve, lue