En el hospital
El automóvil se detuvo frente a la entrada de urgencias del hospital.
Samyra respiró profundamente mientras una de sus manos descansaba sobre su enorme vientre. Sentía las contracciones cada vez más seguidas y, aunque el dolor iba aumentando poco a poco, había algo mucho más fuerte que cualquier molestia física.
La emoción.
Había esperado ese día durante tantos meses que le parecía imposible que finalmente hubiera llegado.
Nassira salió primero del vehículo para pedir ayuda, mient