Al día siguiente
Muy temprano, Omar acudió al hospital para continuar con sus revisiones.
Aunque los últimos estudios habían mostrado una recuperación extraordinaria, el tratamiento todavía no había terminado.
Samyra insistió en acompañarlo.
Desde el nacimiento de Murad y Fahriye no se había separado de él más de unas horas. Aun así, aquella mañana dejaron a los mellizos al cuidado de Nassira.
—No te preocupes —dijo ella mientras cargaba a Fahriye entre sus brazos y Murad dormía plácidamente en