Samyra salió de la oficina gubernamental sintiendo que el mundo se derrumbaba bajo sus pies.
Las personas seguían caminando a su alrededor.
Los automóviles seguían avanzando.
La ciudad continuaba con su rutina habitual.
Pero para ella todo parecía distante. Irreal.
Apenas podía respirar. La demanda. La restricción. La imposibilidad de abandonar el país.
Todavía escuchaba las palabras del funcionario resonando en su cabeza.
"Su esposo presentó una demanda."
Omar. Había sido Omar.
Las lágrimas com