Omar se levantó lentamente de la cama.
Durante horas había esperado aquel momento.
Había imaginado decenas de veces lo que le diría.
Cómo le explicaría todo. Cómo la convencería de volver.
Pero ahora que la tenía frente a él, ninguna palabra parecía suficiente.
Samyra estaba de pie junto a la puerta. Su respiración era agitada. Sus ojos estaban rojos.
Y aunque intentaba parecer fuerte, Omar podía ver el dolor detrás de aquella fachada.
Dio un paso hacia ella. Su mirada no era fría.
No era la mir