Aquel mismo día, Omar condujo hasta la antigua casa de la familia Sahamsi.
El trayecto transcurrió en completo silencio.
Mientras avanzaba por las estrechas calles, recordó la primera vez que había cruzado aquella puerta. En ese entonces, la familia de Mohamed gozaba de estabilidad, respeto y una posición acomodada. Ahora, la realidad era completamente distinta.
La fachada lucía deteriorada.
La pintura de las paredes se desprendía poco a poco y el jardín, antes impecable, estaba cubierto de male