Un mes después, toda la familia viajó a Suiza.
El vuelo transcurrió entre risas, conversaciones y los constantes juegos de los pequeños gemelos de Omar y Samyra, que ya caminaban con seguridad y llenaban de alegría cada rincón.
Phillip y Nassira también los acompañaban.
Al llegar, se hospedaron en un elegante hotel con vista al lago Lemán.
Aquella misma noche acudieron a una cena privada organizada por el comité del Laurel Internacional.
Fue allí donde volvieron a encontrarse con Elise y Aníbal.