La tormenta rugía alrededor de la camioneta. El viento golpeaba la carrocería con violencia.
La arena chocaba con las ventanas reforzadas como si miles de pequeñas piedras intentaran atravesarlas.
Dentro del vehículo reinaba un silencio extraño. Pesado. Irreal.
Samyra apenas lograba recuperar el aliento.
Todavía tenía el corazón desbocado. Todavía sentía el terror de haber sido arrancada de aquella tormenta sin saber quién la había tomado.
Las manos le temblaban. La respiración seguía siendo irr