Capítulo 49
Charles Schmidt
Me hervía la sangre. Apreté los dientes mientras miraba a Rebeca sacar su teléfono justo en medio del momento más delicado que podíamos estar compartiendo desde… desde hacía años. Como si no le importara que yo estuviera parado allí, delante de nuestros hijos. Como si mi presencia fuera irrelevante.
Sin pensarlo demasiado, le arrebate el teléfono de las manos. Lo hice con brusquedad, lo admito. Pero la rabia me cegaba.
La pantalla aún iluminada mostraba el mensaje co