Capítulo 152

Salimos de la imponente mansión Schmidt bajo un sol que parecía burlarse de la tormenta que llevábamos dentro. Charles caminaba delante, llevando la pequeña maleta de Andrés, mientras el niño lo seguía de cerca, como una sombra recelosa que teme desaparecer si se aleja demasiado de su fuente de luz.

Al llegar al coche, Charles abrió la puerta trasera, un gesto automático de costumbre. Yo estaba a punto de subir cuando la voz de Andrés, aguda y posesiva, rompió el protocolo.

—¿Puedo ir adelante
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP