Rebeca Miller.
-¿Mamá? —La vocecita de Aiden me sacó del pensamiento mientras terminaba de atar mis zapatillas—. ¿Nos vas a llevar al parque que vimos la otra vez?
Levanté la mirada y me encontré con sus ojitos brillantes, llenos de ilusión. Damian ya tenía su mochilita al hombro, y Eva jugaba con su muñeca mientras me miraba con la misma expectativa.
—Claro que sí, mis amores. —Ya estamos listos —respondí con una sonrisa que quería de ocultar el cansancio de la semana. Me agaché, besé a c