Después de ese momento con Fabián, mi corazón no paraba de pensar en él, en su mirada, en sus palabras que sentía de verdad, de arrepentimiento, pero ¿de qué valían? A pesar de la extraña sensación al recordar su mano en mi muñeca y lo cerca que sus labios estuvieron de los míos, todo era muy confuso.
Sin embargo, al final nada importaba. Era parte del Luxury y de cualquier hombre que quisiera contratarme. De nuevo sentí que había tocado fondo, que no tenía salida y simplemente deseaba retroced