Isabella
El “se trata de ella” de Evans no se queda flotando como una explicación, se queda como una confirmación incompleta que nadie termina de querer desarrollar del todo, y sin embargo ya ha cambiado la forma en que los tres estamos parados en este momento, como si algo invisible hubiera reorganizado nuestras posiciones sin pedir permiso. Mi prometido ya no lo mira como alguien que está intentando esquivar una acusación, lo mira como alguien que acaba de admitir una conexión que todavía no