Isabella
Cuando por fin el silencio se traga por completo los pasos de mi prometido, no siento alivio inmediato, ni siquiera vacío. Lo que siento es algo más difícil de nombrar, algo que se parece demasiado a la ausencia de una estructura que llevaba sosteniéndolo todo sin que me diera cuenta. Como si hasta hace unos segundos hubiera habido un triángulo invisible manteniéndome en equilibrio y ahora solo quedaran dos puntos, demasiado cerca, demasiado expuestos, demasiado reales.
Evans no se mue