71. No tienes ni idea.
Sergey no dejaba de gruñir o cerrar los ojos cada vez que sentía como aquel hombre buscaba en la herida, la cual seguía sangrando.
Aunque, el alcohol en la sangre ya lo tenía más en la oscuridad que en la luz.
— Así que eres el párroco de ese sector, claro que he escuchado de ti, debo decir que no cosas buenas, tienes muchos enemigos por meter tus narices en dónde no te llaman. —Aunque ahora que lo recordaba, también era cura de Yuri, de su jefe muerto.
Gruñó cuando volvió y lo fulminó con la m