70. Dios le trajo hasta mi.
El cura resopló molesto, aun así se acercó al hombre pasando la mano alrededor de su cintura y haciéndole pasar el brazo sobre su hombro para ayudarlo a caminar hasta su casa, que estaba solo a un par de calles de allí, esperando que el hombre no perdiera el sentido ni la vida en sus brazos.
El hombre que hasta ese momento había sido la mano derecha de Yuri se encontraba en ese momento muy herido, estaba a punto de aceptar rendirle cuentas al creador cuando apareció un hombre, este se le hacía